A ciertas horas siento que nada vale la pena en verdad,siento que nada tiene sentido y cuando eso me pasa,me quedo suspendida en el aire..hasta que algo,que no se que es porque no logro identificarlo,me rescata por un rato mas..y dejo de pensar en el sin sentido..que no es igual que encontrar sentido;pero al menos la mente no me juega sucio.
Siento que estoy soportando grandes desafíos,tan grandes que si me detengo a pensar, lo único que se me cruza por la cabeza es esconderme bajo las sabanas de mi cama a llorar como una nena asustada de dos años..entonces,prefiero no pensar y ponerme en un lugar lejano y frío,donde pueda sentir lo menos posible para poder seguir.Puedo engañar a todos; pero a mi..ya no me puedo mentir.Soy un precipicio.
No tendría que tener miedo,soy una chica grande. ¿Puedo huir? No. No puedo. Llorar me agota por anticipado,puede que existan cosas atroces,pero prefiero no verlas,no tengo el coraje para luchar,no ahora.
Podría dormirme con mil historias hermosas,pero siempre se regresa a la misma.
Habra que tener paciencia.